Salesforce se integra a cualquier interfaz
¿Imaginás trabajar con todos los datos y automatizaciones de Salesforce sin entrar a Salesforce? Ese cambio llegó el 16 de septiembre de 2026, cuando la empresa presentó AIforce. Por primera vez, cualquier herramienta o interfaz puede convertirse en una puerta de entrada a la lógica, gobernanza y seguridad de Salesforce, sin necesidad de cambiar de ventana o de pantalla.
Eso significa que tu empresa puede consultar información, lanzar automatizaciones o gestionar aprobaciones desde donde trabaja tu equipo: mails, chats, apps de productividad o flujos automatizados con bots, todo sin abrir Salesforce. No se pierde trazabilidad ni contexto: los datos quedan sincronizados, gobernados por los permisos y reglas ya configurados en la plataforma.
AIforce, tu puente empresarial
AIforce: donde estés, Salesforce responde
La clave de AIforce es que elimina la fragmentación: no hay que copiar, pegar ni iniciar sesión en distintos sistemas para obtener resultados. Cualquier proceso, desde un análisis hasta una aprobación compleja, puede orquestarse directo desde el canal que tu equipo elija, siempre respaldado por la lógica y seguridad preexistente de Salesforce.
Nuestra lectura es que esto acelera directamente los ciclos de trabajo: menos cambios de ventana y más foco donde tu equipo ya está colaborando. Las empresas conservan el control y la trazabilidad, pero con una flexibilidad inédita para construir interfaces y flujos a medida. Salesforce deja de ser un destino y se convierte en un compañero móvil, disponible en todos lados sin perder poder ni confiabilidad.
En lugar de adaptar tus procesos a una única interfaz, ahora Salesforce acompaña el ritmo y necesidad puntual de cada área, permitiendo que datos, automatizaciones y decisiones estén disponibles donde más agregan valor, siempre bajo gobernanza y control.