Resultados ágiles

El problema de mostrar “algo” sin sentido

Cuando se presentan prototipos sin conexión real al sistema, se genera una falsa sensación de avance. El equipo ve pantallas que parecen funcionar, pero debajo no hay datos reales, no hay validaciones, no hay integraciones. Luego, cuando llega el momento de conectar todo, aparecen problemas que obligan a descartar lo mostrado y empezar de nuevo.

Corregir ese camino cuesta más tiempo que avanzar con entregas funcionales desde el inicio. Los avances tempranos no son cosméticos: son una herramienta de gestión que ayuda a alinear expectativas, detectar problemas rápido y mostrar progreso real. Pero requieren criterios claros para que sean útiles y no se conviertan en teatro técnico.

Qué es un avance temprano real

Un avance temprano sirve cuando es funcional, no cuando es un prototipo “para ver algo bonito”. Para lograrlo, hay que elegir un proceso crítico del negocio que aporte valor inmediato, definir criterios de completitud claros que permitan validar si funciona realmente, y evitar querer cerrar todo de golpe porque eso retrasa la primera entrega útil.

El secreto no es avanzar rápido sin dirección, sino avanzar con algo que funciona de verdad y no se descarta después porque está conectado al sistema real, probado con datos reales y validado por usuarios reales. Cada avance debe construir sobre el anterior, no ser una versión descartable que después hay que rehacer.

El secreto no es avanzar rápido, sino avanzar con algo que funciona y no se descarta después.

Ejemplo real

Un cliente B2B necesitaba implementar un proceso completo de gestión de leads. En lugar de diseñar todo el flujo durante semanas para entregarlo completo al final, lo dividimos en entregas progresivas funcionales. La primera semana implementamos carga y asignación básica de leads con reglas simples pero operativas. La segunda semana agregamos scoring inicial basado en criterios del negocio. La tercera semana configuramos alertas automáticas para acciones pendientes. La cuarta semana entregamos dashboards con métricas de conversión.

Cada semana produjo un resultado concreto que el equipo comercial pudo usar inmediatamente, no una maqueta para validar. Cada entrega construyó sobre la anterior sin descartar nada. Al final de cuatro semanas, tenían un proceso completo funcionando que había sido validado semanalmente con uso real, no una gran entrega que recién ahí descubría problemas.

¿Querés ver resultados concretos desde las primeras semanas de implementación? Conocé nuestros Quick Starts con entregas progresivas y valor tangible desde el día uno.

Cómo lo hacemos en Astrolemon

Trabajamos con microentregas semanales donde cada semana entregamos algo funcional: qué se implementó y quedó operativo, qué falta por completar en las próximas iteraciones, qué se validó con usuarios reales en ambiente de pruebas, y qué se decide priorizar la semana siguiente según feedback. Esto evita desviaciones grandes y mantiene al equipo alineado sobre progreso real versus progreso teórico.

No entregamos pantallas sin conexión al modelo de datos, flows sin pruebas de integración, informes sin datos reales que los alimenten, ni validaciones a medio definir que después generan excepciones. Cada avance es funcional, probado y construye sobre lo anterior. El objetivo es que al final del proyecto no haya una “fase de integración” enorme porque todo se fue integrando semana a semana.

Cotizá tu implementación con resultados desde el inicio

Si querés arrancar con una implementación Salesforce que muestre progreso real desde las primeras semanas, usá nuestro cotizador interactivo para conocer tiempos y entregables concretos.

Cotizá ahora