Arquitectura definida en conjunto
El problema del diseño unilateral
Cuando la arquitectura se define solo desde lo técnico o solo desde negocio, aparecen automatizaciones que no reflejan la realidad, pantallas que nadie usa, procesos demasiado teóricos, integraciones que no responden a la operación y flujos llenos de excepciones no documentadas. Diseñar aislado genera sistemas que “andan” pero no sirven.
Las implementaciones fallan cuando la arquitectura no refleja cómo realmente trabaja la organización. El error más común es creer que se puede diseñar desde un escritorio sin entender la operación diaria, las decisiones que se toman bajo presión, o las excepciones que existen por razones válidas pero nunca fueron formalizadas.
La arquitectura surge del cruce entre operación, negocio y tecnología con la guía del consultor.
Ejemplo real
Un cliente industrial describió su proceso así: “Cotizamos, presentamos, negociamos, cerramos”. Parecía simple y directo. Sin embargo, en conversación con los equipos descubrimos que existían dos tipos de cotización completamente distintos, cinco excepciones comerciales que se manejaban de forma manual, descuentos condicionados por volumen y antigüedad del cliente, responsabilidades divididas entre dos áreas, y un proceso de aprobación paralelo que nadie había mencionado en la primera reunión.
El flujo final tuvo siete etapas claras y dos decisiones críticas que determinaban todo el recorrido posterior. No era más complejo: era más real. Si hubiéramos diseñado con la descripción inicial, el sistema habría sido técnicamente correcto pero operativamente inútil.
¿Estás evaluando arrancar un proyecto Salesforce o rediseñar tu arquitectura actual? Agendá una sesión sin costo para revisar tu caso y definir un approach técnico-funcional.
Cómo se diseña en conjunto
El proceso de diseño conjunto implica observar cómo trabaja el equipo en situaciones reales, identificar fricciones operativas que generan trabajo manual o errores, mapear decisiones críticas y quién las toma, validar excepciones para entender si son casos marginales o parte del proceso estándar, prototipar pantallas y flujos para validar usabilidad antes de construir, y ajustar iterativamente hasta que funcione para todos los roles involucrados.
No se trata de documentar todo en detalle exhaustivo, sino de capturar lo esencial: las decisiones que importan, los flujos que se usan todos los días, y las excepciones que realmente ocurren. La arquitectura final debe ser lo suficientemente clara para ser construida y lo suficientemente flexible para evolucionar sin quebrarse.
Cómo lo hacemos en Astrolemon
Nuestro discovery combina análisis técnico y operativo. Trabajamos con entrevistas breves enfocadas en situaciones reales, no en procesos teóricos. Generamos prototipos rápidos para validar diseño antes de invertir en desarrollo completo. Cada decisión de arquitectura está justificada técnica y operativamente, y mantenemos documentación mínima pero suficiente para que el equipo entienda por qué funciona así.
El objetivo no es crear el diseño más elegante técnicamente, sino el más útil operativamente. Eso significa priorizar claridad sobre sofisticación, y funcionamiento real sobre teoría perfecta.
Validá tu arquitectura con un workshop técnico-operativo
Si querés revisar cómo está diseñada tu solución actual o necesitás definir la arquitectura de un proyecto nuevo, agendá una sesión de 60 minutos. Analizamos tu caso, identificamos fricciones y te damos un approach claro para avanzar.