Priorización con impacto en el negocio

El backlog se vuelve ingobernable sin criterio

El problema no es tener muchas cosas por mejorar: es no saber por dónde empezar. Cuando todo parece urgente, las áreas compiten por atención y las mejoras se eligen por presión política, no por impacto real en la operación. El resultado es dispersión de esfuerzo, proyectos a medio terminar y la sensación constante de que nunca se avanza con lo importante.

Sin priorización clara, el backlog crece sin control porque se agrega más rápido de lo que se ejecuta, las urgencias del día dominan sobre las mejoras estructurales que generan valor a largo plazo, las áreas compiten por atención generando fricción interna innecesaria, y los cambios pierden coherencia técnica porque cada uno responde a una presión distinta sin visión de conjunto. La priorización protege el foco del negocio evitando que lo urgente siempre desplace a lo importante.

La matriz que usamos

Combinamos tres factores para ordenar cualquier backlog: impacto en cuánto mejora realmente la operación medido en términos de eficiencia, calidad o ingresos; esfuerzo técnico que requiere considerando desarrollo, testing e integración; y urgencia real que identifica qué está bloqueando o frenando la operación hoy versus lo que sería bueno tener en algún momento.

La combinación de estos tres factores permite clasificar mejoras en alta prioridad cuando tienen alto impacto, esfuerzo razonable y urgencia real; media prioridad cuando aportan valor pero pueden esperar sin generar problemas operativos; baja prioridad cuando son mejoras incrementales que no justifican inversión inmediata; y dependientes cuando requieren que otras cosas se resuelvan primero para tener sentido. Esto convierte discusiones subjetivas en decisiones basadas en criterio compartido.

Ejemplo real

Un cliente tenía en su backlog scoring avanzado de leads para mejorar conversión, dashboards nuevos para directorio, integración con WhatsApp para atención más rápida, rediseño de pantallas comerciales porque “se veían viejas”, y mejoras de calidad de datos porque había inconsistencias. Todo parecía importante y había presión para hacer todo en paralelo.

Con la matriz de priorización quedó: alta prioridad para calidad de datos porque sin datos confiables ninguna otra mejora iba a funcionar bien; media prioridad para pantallas porque mejoraban usabilidad pero no bloqueaban operación; baja prioridad para scoring porque el proceso comercial tenía problemas más básicos que resolver primero; y dependiente para WhatsApp porque requería que los datos estuvieran limpios y los procesos funcionaran antes de agregar un canal nuevo. El resultado fueron ocho semanas de mejoras ejecutadas con impacto real y sin dispersión, en lugar de seis iniciativas abiertas sin terminar ninguna.

¿Tenés un backlog largo sin saber qué priorizar primero? Conocé cómo ordenamos mejoras según impacto real en tu operación.

Cómo lo hacemos en Astrolemon

Todas nuestras recomendaciones de evolutivos incluyen impacto esperado cuantificado cuando es posible, esfuerzo estimado en rango considerando complejidad técnica, dependencias identificadas con otros sistemas o procesos, y consecuencias concretas de postergar cada mejora para que puedas decidir informado qué espera y qué no.

No priorizamos según lo que nos conviene técnicamente ni según quién presiona más fuerte. Priorizamos según qué genera más valor para tu operación con el esfuerzo disponible. El objetivo es que cada sprint o iteración mueva la aguja en algo que realmente importa, no que cierre tickets que nadie va a usar.

Ordená tu backlog con criterio

Si querés ordenar tu backlog de mejoras Salesforce con una priorización basada en impacto y esfuerzo, contactanos. Armamos una matriz de priorización inicial en una sesión corta.

Solicitar priorización