Decisiones basadas en objetivos reales

Sin un objetivo claro, cualquier configuración parece válida

La mayoría de los errores de diseño en Salesforce no son técnicos: son decisiones tomadas sin un objetivo claro. Cuando no se sabe qué problema se quiere resolver exactamente, la herramienta se llena de configuraciones que parecen útiles pero no aportan valor real al negocio. Automatizaciones, dashboards e integraciones se multiplican sin un propósito definido y terminan siendo peso técnico que nadie usa pero todos mantienen por inercia.

Cuando la herramienta se usa sin objetivo

Ejemplos frecuentes de configuraciones sin propósito claro: automatizaciones implementadas porque “se puede automatizar esto” sin evaluar si realmente ahorra tiempo o mejora decisiones; dashboards creados porque “hace falta un reporte” sin definir qué decisión se va a tomar con esa información; integraciones agregadas porque “sería útil tener todo junto” sin identificar qué proceso mejora tener los datos conectados; y validaciones implementadas sin criterio sobre qué están protegiendo realmente.

Sin un objetivo de negocio explícito, todo suena razonable en la reunión de diseño. Pero nada mueve realmente el negocio hacia adelante porque las configuraciones no están conectadas con problemas reales que necesitan resolverse. El sistema crece en complejidad técnica sin crecer proporcionalmente en valor operativo.

Qué significa decidir con objetivos reales

Decidir con objetivos claros significa definir qué se quiere lograr exactamente en términos medibles de negocio, cómo se va a medir el éxito de forma cuantificable, qué datos se necesitan capturar para tomar decisiones informadas, y qué decisiones concretas se van a tomar con esa información una vez que esté disponible. Si no podés responder estas cuatro preguntas, la configuración probablemente no debería existir todavía.

La decisión técnica correcta depende siempre de un objetivo claro. No existe “la mejor forma” de configurar scoring, dashboards o automatizaciones en abstracto. Existe la mejor forma según qué querés lograr. Sin ese ancla, las discusiones técnicas se vuelven opiniones sin forma de validar qué opción es realmente mejor.

Alinear objetivos lleva conversaciones incómodas. Evita configuraciones inútiles.

Ejemplo real

Un cliente quería “mejorar conversión de leads a oportunidades”, pero no había definición consistente de qué era un “lead calificado” ni en qué momento pasaba a oportunidad. Marketing consideraba calificado cualquier lead que completara un formulario. Ventas solo lo consideraba calificado si tenía presupuesto confirmado. Operaciones tenía un criterio intermedio basado en tamaño de empresa. Cada área reportaba métricas distintas y las conversaciones eran circulares.

Antes de configurar scoring o automatizaciones, trabajamos la definición compartida de “lead calificado” con las tres áreas hasta llegar a criterios específicos y medibles que todos acordaron. La mejora técnica vino después de ese alineamiento, no antes. El problema no era técnico: era de objetivos no alineados entre áreas. Alinear objetivos llevó conversaciones incómodas sobre quién era responsable de qué, pero evitó configurar automatizaciones que después iban a tener que deshacerse porque cada área trabajaba con definiciones distintas.

¿Querés asegurar que tu proyecto Salesforce resuelva problemas reales del negocio? Conocé cómo estructuramos proyectos con objetivos claros desde el diseño inicial.

Cómo lo hacemos en Astrolemon

Antes de diseñar cualquier configuración o automatización, construimos un marco simple en una página que define: el problema específico que se quiere resolver, el objetivo medible que se quiere lograr, la medición concreta que va a validar si se logró, los datos necesarios para tomar decisiones informadas, y las decisiones asociadas que el negocio va a tomar con esa información. Cuando ese marco está claro y todas las áreas lo comparten, la configuración técnica correcta se vuelve evidente.

Este proceso toma tiempo al inicio y obliga a conversaciones que algunas organizaciones prefieren evitar. Pero ahorra semanas de retrabajo posterior cuando las áreas descubren que configuraron cosas con definiciones distintas. Preferimos invertir ese tiempo temprano cuando cambiar de dirección es barato, no después cuando ya hay automatizaciones construidas sobre definiciones que nadie comparte.

Alineá objetivos antes de configurar

Si querés revisar tus criterios actuales y ordenarlos antes de seguir agregando configuraciones, agendá una sesión. Armamos un marco de objetivos simple en una página que alinea áreas y guía decisiones técnicas.

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