Estándares de calidad técnica aplicados
La calidad se nota cuando hay que hacer cambios
La calidad técnica no se ve en una demo inicial: se ve cuando tenés que evolucionar el sistema seis meses después. Un sistema puede verse correcto funcionando en producción, pero volverse completamente frágil cuando intentás modificarlo. Sin estándares técnicos claros aplicados desde el inicio, cada mejora futura suma riesgo operativo y deuda técnica que eventualmente obliga a rediseñar piezas enteras del sistema.
Una buena implementación no depende de aplicar “mejores prácticas genéricas” copiadas de documentación oficial sin criterio. Depende de estándares concretos aplicados con consistencia a lo largo de todo el proyecto: nombres consistentes en objetos, campos y flows que permiten entender qué hace cada pieza sin arqueología técnica; automatizaciones pequeñas y aisladas que se pueden modificar sin romper cinco procesos distintos; permisos alineados a roles reales del negocio no a organigramas teóricos; logs de decisiones críticas que registran quién decidió qué y por qué; y documentación corta y útil enfocada en criterios de diseño más que en pasos mecánicos.
Ejemplo técnico concreto
Un cliente tenía un flow con 50 nodos que manejaba todo el proceso de aprobación de oportunidades: validaciones, lógica de descuentos, notificaciones, actualización de registros relacionados y creación de tareas. Funcionaba técnicamente sin errores, pero era imposible de mantener porque cualquier cambio pequeño requería entender todo el flujo completo y arriesgaba romper algo inesperado.
Lo rearmamos en 7 flows separados y modulares: validación de datos obligatorios, lógica de negocio para calcular descuentos y aprobaciones, notificaciones a distintos roles según resultado, registro de cambios para auditoría, y tareas auxiliares de seguimiento. El usuario final no notó ninguna diferencia en cómo funcionaba el proceso. Pero el equipo técnico sí notó: ahora podían modificar notificaciones sin tocar lógica de negocio, agregar validaciones sin riesgo de romper descuentos, y evolucionar cada pieza independientemente. Aplicar estándares técnicos de modularidad llevó un día extra de trabajo inicial. Ahorró semanas de dolores posteriores cada vez que tuvieron que cambiar algo.
Aplicar estándares técnicos lleva un poco más de tiempo al inicio. Ahorra semanas de dolores después.
¿Querés saber si tu Salesforce cumple estándares técnicos básicos? Conocé nuestros servicios de Assessment con revisión técnica de arquitectura y automatizaciones.
Cómo lo hacemos en Astrolemon
Aplicamos criterios inspirados en Salesforce Well-Architected Framework, adaptados a operaciones reales de PyMEs y equipos en crecimiento: automatizaciones modulares que hacen una sola cosa bien, objetos definidos según propósito claro sin duplicaciones innecesarias, validaciones simples y explícitas que comunican errores en lenguaje de negocio, y documentación mínima pero suficiente enfocada en decisiones de diseño que futuros equipos necesitan entender.
No seguimos estándares por cumplir checklist ni porque “es mejor práctica”. Los seguimos cuando mejoran mantenibilidad real del sistema. Si un estándar no aporta valor operativo concreto, no lo aplicamos. La calidad técnica sirve cuando permite evolucionar rápido sin romper cosas, no cuando genera documentación perfecta que nadie mantiene.
Revisá tu calidad técnica
Si querés saber si tu implementación cumple estándares mínimos de mantenibilidad, revisá nuestras opciones de Assessment. Incluyen revisión técnica de arquitectura, automatizaciones y modelo de datos.